martes, 25 de septiembre de 2012

Déjalo tranquilo, que duerma y sueñe sumergido en los cuentos, que aprenda como son el bien y el mal en sus historias porque, después, tendrá que convivir con ellos el resto de sus días.

martes, 17 de abril de 2012

Y de nuevo estoy aquí, contando hasta 10 a ver si me calmo, creo que van unas cuantas veces que cuento hasta 10.
Otro cigarro va.
Intentando mantener la compostura como siempre, sin expresar debilidad y realmente eres patético por dentro, un mecanismo bastante más simple que el de un reloj.
El cenicero lleno de colillas, miro por la ventana y solo un maldito muro y mucho tiempo perdido.
Me pregunto si, en el caso de exista algún ser divino, este se hace preguntas o siente frustración.
Piedras cayendo del cielo, con una brecha en la cabeza, con frustración y agobio, miras a lejos y ves mucho espacio corres en todas direcciones y nunca llegas a ningún sitio, como si no hubiera nada, todo el mundo te parece transparente, como si no fueran contigo, en una ciudad de fantasmas.
Otro cigarro va.
Intentas erguirte pero lo único que tienes en tu mano es un paraguas, ale, para las piedras.

jueves, 5 de enero de 2012

El brillo de esos ojos mirando al este.
Momentos de lucidez, donde por muy malos o muy buenos ya no te sientes ni infravalorado ni como un dios que cree tener el control, te sientes no simplemente sino complejamente humano.
Cuando comprendes todo lo que te rodea; cuando vas caminando, ves a un anciano y piensas lo que ha vivido, cuando ves a un joven y dices: lo que aun le queda por vivir y cuando ves a una persona de mediana edad que posiblemente te esté leyendo el pensamiento y te sonría.
Querer hacer todo y tener que elegir, sabiendo que la elección que no escojas se perderá en olvido por mucho que te esfuerces.
Posiblemente el único momento de lucidez en el que realmente tengas que sentir y darte cuenta de lo duro que es y que día a día ese momento se sucederá con mayor rapidez.
Tantas ganas de gritarle a los demás en que encrucijada se encuentran para que no caigan.
Bueno, es ley de vida, unos se levantaran y otros, lamentablemente se quedaran.
Lo mejor de todo esto es saber que no estás solo, los que te rodean te enseñan a ver la belleza de cada pequeño momento, las piedras que sin ellas lo pilares se derrumban y que estamos acostumbrados a menospreciar.
Espero que algún día pueda ser constructor e incluso arquitecto de más de un monumento.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Con paso ligero no me ha quedado otra que caminar,
todo está oscuro, la luna oculta tras nubes contaminantes.
El cielo... vaya mierda de cielo apenas se ven estrellas, pero bueno.
Con una canción tranquila todo pasa más ameno.
Todo verde a mi alrededor, al menos eso alegra algo a pesar de que está oscuro y se ve poco.
Como saliendo de mi cuerpo me miro desde atrás, mi silueta mola, con el cigarro en la mano derecha, típica imagen de vagabundo por el mundo.
Me gusta, ojalá no tuviera un sitio al que ir, me gustaría no poder parar de caminar.
De las pocas veces que me dedico a analizar mi vida en serio,deberíamos al final de cada día dedicar 5 minutos a pensar en nosotros, en quienes somos, que es lo que nos define, cual es nuestra ensencia, como debemos actuar, pensar con alegría en lo bueno que tenemos, alegrarnos de nuestros errores que sinceramente son bastantes pocos de los que me avergüenzo, ya que muchos de ellos son los quen os definen y no me avergüenzo de quien soy.

2:05
Tienes el camino a tus pies, un par de horicas cansadas pero necesarias y lo volvería a hacer, para eso tanto llorar y echarle la culpa a los demás y tan simple era.
Miro hacia atrás por instinto, pero una bocanada de viento me abofetea y me obliga a seguir para delante, alza la voz, ¿miedo? no, de hecho me relaja.
De esos momentos que te sientes capáz de todo, de coger al toro por los cuernos.
Bueno ya basta que tengo un hambre del copón.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Pequeñas partículas de agua que en suma forman más que una lágrima.
La mirada perdida al alzar la cabeza.
El expresar tu dolor solo para que otros te escuchen y aprecien lo que tienen, simplemente para poder apartarlos de ese día a día, que unas simples notas puedan acompañarlos.
No para que te miren a ti compadeciéndose, sino para que ellos puedan mirarse al espejo tranquilos.
Simplemente sacrificio, algunos no es que estemos dolidos y nos veamos obligados a entregarnos a los demás, cada uno elige su forma de vida, en mi opinión los que de verdad hacen bien su trabajo, son quienes deciden seguir el camino de ayudar a los demás entregándoles lo que haga falta, por motivos por supuesto, pero en ningún momento por protagonismo o por dar pena.
Sigue adelante, otros iremos detrás.